Reconstrucción mental

Publicada en

19/09/2017

Estar preparados para lo impredecible es el mayor reto para la conciencia humana.

Esta pauta de oro suele estar muy distante de la realidad, casi siempre nuestros miedos, nuestra impulsividad, nuestros instintos, todo aquello que nos vincula más con los animales que con las máquinas, nos lleva a tomar acciones imprecisas y desiciones contradictorias.

Un terremoto nos tomó por sorpresa, con el corazón en la mano la población mexicana respondió en minutos, miles de manos hacían todo lo posible por dar esperanza a aquellos que estaban dentro y fuera de los escombros.

Una polvareda de emociones hacia difícil la respiración, la duda hacía que nos ardieran los ojos y nos brotaran lágrimas; la esperanza nos quitaba el hambre y las horas sin dormir incrementaban nuestros sueños de ver a nuestros hermanos con vida.

Las horas fueron pasando y la polvareda de emociones se va disipando. Vendrá una etapa de reconstrucción, donde las grietas de nuestra alma tendrán que ser evaluadas y reparadas, un camino largo que, si lo hacemos bien, nos dejará mejor preparados para la próxima vez que ocurra lo impredecible.

 

Fuerza México.